Hoy tengo el placer de presentaros un pequeño resumen de la boda de una fantástica pareja, Rocío y Luis.
Alegría, esta sería la palabra que identifica a esta pareja.
Con su buen rollo, enamoran a cualquiera que pase cinco minutos junto a ellos.
Junto a su encantadora familia, prepararon una de las mejores bodas del 2019. No porque fuera una boda por todo lo alto, si no, porque con la simple presencia de los novios y de todos sus invitados, disfrutamos de la boda como si se estuvieran casando nuestros mejores amigos de la infancia.  

Los preparativos de Rocío transcurrirían en Leganés.
Una bonita ciudad que conozco muy bien y a la cual le tengo un especial cariño. 
Cuando hablamos de preparar a una novia para uno de los días mas importantes de su vida, no hay nadie mejor que una gran profesional como Verónica Calderón para que la asesore, la peine y la maquille. Sin duda, una apuesta segura si queremos la perfección y la calidad de una especialista en novias.
Yepes el municipio donde residen los padres de Luis y donde pasaría los minutos previos al enlace.
Una de esas casas familiares capaz de contar mil historias. Sin duda, no podría haber elegido mejor sitio para sus preparativos y así, seguir con el legado histórico de la familia.
Con los nervios normales por la importancia del día, la familia ayudó a Luis a vestirse y sin descuidar nuestra atención, nos prepararon un suculento aperitivo.
Un gran detalle por parte de la familia que desde aquí se lo agradezco de nuevo enormemente.
Una vez todos listos, nos dirigimos a Alcorcón.
La Parroquia Sagrado Corazón, sería el lugar de culto donde tendría lugar la ceremonia. 
Después de la ceremonia, comenzaría la fiesta...
La Finca La Montaña en Aranjuez sería el lugar elegido, y como es una de mis Fincas favoritas sabíamos que todo saldría a la perfección.
Una finca que nunca falla, el trato, las instalaciones y su experiencia en la preparación de eventos, la convierten en una garantía segura para que cualquier boda sea perfecta.
La PostBoda en Huelva.!!
Cuando me dijeron que querían hacer su sesión de novios en Huelva, preparamos una pequeña ruta para no caer en el típico reportaje de novios en la playa, aunque al final sacamos un hueco para visitarla, claro.
El Muelle del Tinto y la Mina de Tharsis (donde hay que entrar con permiso y nosotros lo teníamos, ya que es un sitio peligroso) fueron los lugares donde más hincapié hicimos para jugar un poco con los contrastes.
Yo quería salir de la zona de confort y ellos querían evitar las típicas fotos de toda la vida, así que fue el plan perfecto y original para disfrutar de una sesión de postboda increíble cargada de anécdotas.
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